Más que un problema para el sueño, los ronquidos son un problema para el corazón.

Se originan por una obstrucción parcial de las vías aéreas respiratorias, porque la lengua se va hacia atrás mientras la persona duerme. El ruido se genera por la turbulencia que se forma en ese tapón.

Cualquier tipo de ronquidos representa un problema pero cuando la obstrucción es total, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, incluyendo infartos.

Explica Tomás Seif (www.noronquesmas.com), odontólogo especializado en medicina dental del sueño, que en esos casos el paso del aire se bloquea y la persona pasa segundos sin respirar. “En medio de los ronquidos se presentan algunos silencios. Es cuando no pasa nada de aire. En esos momentos, la persona se está asfixiando”, dice.

Ese fenómeno se llama apnea obstructiva y es considerado un problema severo de salud. Es cuando la respiración se hace más lenta y se detiene numerosas veces, lo que provoca que los niveles de oxígeno en sangre disminuyan. La apnea puede ser leve, moderada o severa.

Para el organismo, la apnea es una situación extrema y, como tal, actúa.

“El cerebro reacciona como si fuera una emergencia y entra en un ciclo de actividades metabólicas que sólo se observan en situaciones de estrés, obligando al sistema circulatorio a sobretrabajar. Esto puede causar hipertensión, accidentes cerebrovasculares o disfunción eréctil”, describe. Es por esto, asegura, que muchos infartos ocurre en la madrugada.

En el día, la apnea severa también afecta: La persona tiene más sueño del normal, se queda dormida sentada y le falta energía. Esto se debe a que en la noche dejan de respirar tanto que no duermen.

Más información: http://www.eluniversal.com/noticias/estilo-vida/roncar-aumenta-riesgo-sufrir-infartos_14665

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